Desafíos legales en tiempos de “oro azul” e inteligencia artificial

GENERAL 05/05/2024 María del Carmen Ruiz Díaz María del Carmen Ruiz Díaz
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En esta segunda entrega del ciclo de entrevistas El futuro ya está aquí, en el que Quintaesencia entrevista a especialistas de distintas áreas ligadas a la inteligencia emocional (IE), la inteligencia artificial (IA) y la comunicación, la charla tuvo como protagonista a la magíster en derecho e inteligencia artificial y docente universitaria, Noha Durán.

Durante la charla, surgieron temas de transcendental importancia como el uso por parte de las distintas plataformas de los datos personales, el llamado “oro azul” de esta cuarta revolución que comenzamos a transitar a partir de la irrupción de internet y las nuevas tecnologías en la vida cotidiana. También surgieron tópicos referidos a delitos como grooming (acoso sexual de una persona adulta a una niña, un niño o un adolescente por medio de internet) o sharenting (acrónimo de "compartir" y "paternidad" que describe la práctica de los padres de publicar una gran cantidad de contenido potencialmente sensible sobre sus hijos en plataformas de internet), entre otros.

“Estamos atravesando lo que se llama la cuarta revolución industrial. La primera fue cuando el hombre se dio cuenta que podía sembrar y cosechar y de ahí pasaron muchas cosas hasta el día de hoy que estamos atravesando la cuarta revolución industrial y que empezó precisamente, desde que se implementó la Internet en adelante y adquiere una nueva fuerza ahora con el uso de inteligencia artificial (IA) que, ya está en nuestra cotidianeidad”, dice Noha en el inicio de la charla a modo de contexto.

En relación a cuál es el rol y el abordaje que los distintos gobiernos del mundo llevan a cabo en de los gobiernos de los distintos países sobre la IA, la especialista asegura que muchos ya están implementando herramientas como por ejemplo las del Gobierno Digital, expediente digital y demás. No obstante, “también hay muchos contras y muchísima preocupación en el ámbito internacional respecto a la regulación de la misma y el uso irrestricto”.

- En una charla previa nos contabas de que existen legislaciones que nos ampara como ciudadanos en el uso de Internet y la IA, pero también hay mucho desconocimiento sobre estos…

-Bueno, lo primero que siempre se pone en debate sobre inteligencia artificial específicamente es si existe regulación y la respuesta directa es no, en especial porque no hay un tratado internacional sobre este tema, pero sí existen pautas establecidas por tanto por la ONU y la UNESCO y que son principios rectores en los cuales, se empieza a vislumbrar una protección integral para las personas. Y en mi caso particular soy de la idea de que los vacíos en el derecho, en realidad no existen. Se habla mucho y se debate mucho pero no debemos perder de vista que existe una normativa constitucional que protege la intimidad, la integridad, la dignidad de las personas y con esa base, con esas palabritas que parecen tan simples, en realidad nos dan una protección muy amplia y nos protegen incluso del uso irrestricto tanto de la inteligencia artificial como de nuestros datos personales.

-Este punto del uso de nuestros datos personales también es muy sensible…

-Y es que en tanto y en cuanto no miremos bien las políticas de privacidad, vamos a estar complicados. Sí es cierto esto del desconocimiento sobre lo que implican la aceptación de los Términos y Condiciones de las plataformas que la mayoría no lo hacemos, porque tenemos el concepto de que, si no estoy en tal plataforma, no existo, no tengo visibilidad, porque busco los likes, porque si no tengo determinado servicio de mensajería prácticamente estoy incomunicado cuando hay otros servicios, entonces aceptamos sin darle importancia. Además, debemos entender que las distintas plataformas utilizan nuestros datos personales porque son “el oro azul” y no es porque yo sea más interesante que cualquier otra persona sino, porque está dirigido y direccionado al consumo y así es como este las nos aparecen las publicidades o determinadas publicaciones direccionadas y relacionadas a lo que nosotros consumimos. Pero tampoco sabemos qué hacer cuando nos vemos vulnerados en nuestros derechos o cuando nos hackean. Pero también hay un problema de responsabilidad personal.

-Sin dudas, como por ejemplo cuando se hacen publicaciones en las redes.

-Así es. Estamos muy acostumbrados a que, si nos juntamos con familiares o amigos, nos sacamos fotos y compartimos, pero yo no sé si todo el mundo quiere que comparta su imagen, en dónde estaba y con quién. Necesitamos el consentimiento expreso. Por eso, en las redes podemos utilizar “los candaditos” de privacidad, explicitando quién puede etiquetarme, quien no, quién puede compartir y quién no y en el caso de que de que no está el consentimiento expreso, quien lo hizo es plausible de una denuncia por daños y perjuicios. Por otro lado, no debemos perder de vista la importancia de cuidar los derechos de los niños y la imagen de los niños sobre todo en el uso de las redes sociales.

-Sí. Aquí ya estamos entrando en el terreno del sharenting, ¿esto también es un delito?

-En Argentina no está tipificado específicamente como delito, por lo menos en nuestra legislación vigente actual pero sí está dentro de los parámetros de la UNESCO quien se encarga de establecer los lineamientos a tener en cuenta en relación a la educación de niños, niñas y adolescentes por lo que se responsabiliza directamente a los padres o a los tutores, o los representantes legales, en relación de casos de sharenting. No obstante, es necesario aclarar que nuestra legislación vigente considera que, a partir de los 13 años, los adolescentes comienzan a ser responsables de muchos de sus propios actos, sobre todo los que tienen que ver más más que nada con el cuidado de su cuerpo, no tanto así con el cuidado de su propia imagen externa porque, todavía se considera que no tienen la madurez suficiente para sobrellevar lo que pasa sobre todo en el mundo de las redes. Un mundo que es sumamente expansivo, tanto que hay veces que un adulto no puede soportar los llamados “haters” (personas que usan comentarios y comportamientos negativos y críticos para abatir a otra persona, haciéndola sentir mal), imaginémonos cómo influye en un niño o adolescente que está en una edad sumamente vulnerable. Ahí ya entraríamos en un terreno de bullying (acoso físico o psicológico al que someten de forma continuada, a un alumno sus compañeros) y eso es lo mínimo, porque también podrían ser pasibles del grooming que es peor y sí es un delito porque se trata de acoso sexual o acecho sexual a través de las redes o en Internet con el fin -precisamente- de perpetrar el abuso o peor, aún ingresarlas en una red de trata. Y muchas veces llegan a los niños y niñas y adolescentes incluso a través de lo que comparten sus propios padres.

En cuanto al delito del grooming, Noha nos cuenta que entre los años 2021 al 2023, este delito tuvo un crecimiento de casi un 10% anual y en el año 2023, solamente en Latinoamérica hubo al menos 3 millones y medio de niños, niñas y adolescentes víctima de esta situación.

Inteligencia emocional, inteligencia artificial

“La tecnología va a pasos agigantados y nosotros vamos a paso de hombre literalmente, vamos a pasar personas y, precisamente, ese es uno de los grandes desafíos que tenemos con la inteligencia artificial o peor aún como dicen algunos, contra la inteligencia artificial. A mí me llevó un año hacer mi tesis sobre Derecho e Inteligencia Artificial, pero si se lo preguntaba a cualquiera de los sistemas la IA, la habría hecho en minutos porque procesa mucho más rápido. Esto también provoca que muchísimos puestos de trabajo estén en jaque porque esa tarea en virtud de que hoy se lo puedo hacer con un software y reduce la jornada laboral a minutos”, reflexiona Noha.

Agregó que, como una consecuencia lógica, los seres humanos nos sentimos vulnerables porque si bien aporta determinadas soluciones, también tiene sus desventajas, como por ejemplo la aparición en nuestras redes sociales de determinada información de acuerdo a nuestras preferencias pero que sin dudas poseen determinados sesgos, los cuales en muchas ocasiones son injustos. “El grave problema que está surgiendo son los sesgos que siempre son negativos porque surgen sesgos de discriminación de racismo, de misoginia o de violencia, también el fundamentalismo político, a lo que además debemos sumarle los famosos bots o trolls”, señala.

En esa línea, remarca la importancia de la educación emocional para, por un lado, aprender a identificarlas y porque “es lo único que nos diferencia hasta el día de hoy son las emociones”.

Mirá aquí la entrevista completa:

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